Detrás de cada taller hay personas que conocen el peso de un papel sin encontrar
Trece Otoños nació de una pregunta sencilla: ¿por qué es tan difícil saber qué documentos de trabajo existen y dónde están?
Volver al inicioCómo empezó Trece Otoños
En 2012, Mariela Ospina llevaba tres semanas buscando un certificado de trabajo de los años noventa. El empleador ya no existía, la caja de fondos había cambiado de nombre dos veces y nadie sabía exactamente a quién escribirle. Lo encontró, pero tardó cuatro meses y perdió varios días de trabajo en el proceso.
Esa experiencia fue el punto de partida de Trece Otoños. La idea no era resolver el problema de Mariela, sino entender por qué tantas personas en Colombia pasan por algo parecido y qué se puede hacer para que el recorrido sea más corto la próxima vez.
Durante los primeros dos años, el equipo fundador recorrió bibliotecas públicas, centros comunitarios y salones de empresas medianas en Bogotá dando charlas gratuitas sobre documentación laboral. Las preguntas que surgían en esas sesiones fueron moldeando los talleres actuales: uno para personas que quieren poner en orden su propia historia, otro para familias que necesitan hacerlo juntas, y un tercero para empresas que quieren mejorar cómo entregan esos papeles.
Hoy Trece Otoños opera desde la Calle 93 en Bogotá con un equipo de cinco personas. Todos los talleres son presenciales y trabajan con grupos pequeños. La información que compartimos es pública y educativa; nunca examinamos situaciones individuales de carácter regulado.
13
años de talleres
+1.200
participantes desde 2012
3
formatos de taller
Lo que nos guía
Queremos que cualquier persona que ha trabajado en Colombia pueda reconstruir su historia laboral con claridad y sin depender de que alguien más lo haga por ella. No damos respuestas sobre cálculos ni procesos regulados; damos estructura, vocabulario y tiempo para que cada persona encuentre sus propios papeles y sepa qué hacer con ellos.
Cómo trabajamos
- Calma. Los talleres no tienen prisa. La persona avanza al ritmo que le permiten sus recuerdos y sus papeles.
- Claridad. Usamos lenguaje sencillo y explicamos cada término la primera vez que aparece.
- Límites claros. Somos educadores, no asesores de materias reguladas. Decimos cuándo algo requiere un profesional habilitado.
- Discreción. Los papeles que alguien trae a un taller son suyos. No los copiamos ni los retenemos.
Las personas que facilitan los talleres
Cinco personas con experiencia en diseño de procesos, archivística y educación para adultos. Ninguno da asesoría individual sobre materias reguladas.
Mariela Ospina
Fundadora y facilitadora principal
Diseñó el método de línea de tiempo laboral tras años trabajando en organización documental para empresas medianas en Bogotá.
Julián Cárdenas
Facilitador — Programa Empresarial
Especialista en diseño de procesos de recursos humanos con experiencia en empresas de manufactura y servicios en la región Andina.
Sandra Rincón
Facilitadora — Taller Dos Generaciones
Educadora de adultos con formación en archivística. Conduce los talleres familiares con un enfoque orientado a la conversación intergeneracional.
Cómo cuidamos la calidad de cada sesión
Confidencialidad en sesión
Los participantes pueden traer sus documentos reales. Nunca los copiamos, fotografiamos ni retenemos sin su autorización expresa.
Grupos de máximo ocho personas
El límite de participantes por sesión individual o familiar nos permite dar atención real a cada persona sin que nadie se pierda en el grupo.
Solo información pública
Todo lo que se comparte en los talleres proviene de fuentes públicas. Señalamos siempre la fuente y la fecha de cada dato que usamos.
Revisión anual de contenidos
Los materiales de cada taller se revisan al inicio de cada año para verificar que los datos de referencia sigan siendo correctos.
Retroalimentación después de cada sesión
Enviamos un formulario breve a cada participante para conocer qué funcionó y qué podría mejorarse en el taller siguiente.
Derivación responsable
Cuando una pregunta excede el alcance educativo del taller, indicamos de forma clara qué tipo de profesional habilitado puede ayudar.
Organización documental laboral en Colombia: un campo poco atendido
Colombia tiene una fuerza laboral diversa con décadas de trayectorias que cruzan varios fondos, distintos esquemas de vinculación y numerosos cambios de empleador. Muchas personas que llevan veinte o treinta años trabajando nunca escribieron su cronología laboral en un solo lugar. Cuando necesitan ese resumen, la tarea de reconstruirlo puede tomar semanas.
Trece Otoños trabaja específicamente con este momento: el momento en que alguien decide sentarse a ordenar lo que tiene. No sustituimos a los fondos de pensiones, a las oficinas de recursos humanos ni a los profesionales del derecho laboral. Ofrecemos la estructura y el acompañamiento educativo para que la persona llegue a esas instancias con su información más clara.
Los talleres son presenciales porque trabajar con papeles reales en un espacio físico produce resultados distintos a leer un manual en casa. El facilitador hace preguntas, el participante responde y ambos construyen juntos una imagen más completa de la trayectoria laboral.
Desde 2012 hemos facilitado este proceso para personas con trayectorias en industria, servicios, educación, construcción y comercio, entre otros sectores. La herramienta central —la línea de tiempo laboral en papel— ha demostrado ser útil independientemente del sector o la duración de la vida laboral.
¿Quiere conocer más sobre los talleres?
Escríbanos y le contamos qué formato se adapta mejor a su situación.
Solicitar información